Textos Ordinarios
Los interiores de mis días012. Lunes a secas.
Yuichiro se quedó un día mas, y seguimos la tónica. Entendemos que lo que pasa en el mundo es un fenómeno de limpieza y purificación. Hay que aceptarlo, con altruísmo y trabajo diario, oración, meditación, buenos deseos, optimismo, paz, y tolerancia. Dos mil once es el año de la Paciencia (忍耐), ¿alguien lo había notado?
Mañana es el día de las madres*, y un aniversario más de la muerte de mi abuelo. Siguen sorprendiéndome un par de cosas: a) pienso al abuelo casi todos los días, sobre todo cuando veo a alguien con actitud parecida, o de su edad, y b) mi hijo se comporta mucho como él (¡casi reencarnado, caramba!), y claro, todavía lo extraño.
*texto para mañana
011. Domingo de luz.
Ha encontrado espacio en mi cabeza la renovación del trabajo desinteresado y altruísta. Vuelve a provocarme remolino interior, ya que me había relajado mucho con estos asuntos. Yuichiro está acá, compartiendo y ayudándonos a retomar el estudio de las enseñanzas de Mahikari, y por supuesto, dándonos purificación tantas veces al día como sea posible. Son muchos ya los mensajes que llegan de todos lados para que deje de darle la vuelta y tome al toro por los cuernos. Creo que esta vez tendrá que ser así. Es hora de permitir que esta magia contenida salga y se vuelva una constante en mis días. Se va a poner bueno.
010. Sábado
Mucho Coelho hablando del lado femenino de Dios, recordándome mucho de mis últimas 3 o 4 lecturas – ” Y descubrí lo que necesitaba descubrir: que la verdad siempre está donde existe la Fe” pag. 113.-
Redescubriendo, lo cual me sucede cada cuatro o cinco días, la enorme satisfacción y felicidad de vivir en SMA. Valorando cada detalle que diferencia a este pueblo mágico, de Ciudad Capital. Lavando autos, viendo el fut, queriendo una piña colada. Jugando con mi hijito, discutiendo con mi hijito, con mi señora en casa. Sábado a punto de turrón, redondito, tibio, saludable.
Gracias.
009. Viernes en blanco.
Es increíble cómo la inercia de los días, disfrazados con deberes, teneres y asignaturas pendientes, pueden mantenerme alejado del pensamiento productivo, la introspección, la conección con el universo, la visualización de mis deseos, total, del vivir consciente. Hoy no tuve espacio, ni tiempo, ni ganas de detenerme y buscar el rincón alternativo, de soltar momentáneamente las mundanas actividades para usar mis sentidos en lo que de verdad importa. No hubo reflexión, ni observación. Lo más destacado fueron 2 cosas, la primera en el camino de regreso a casa, poder ayudar a levantarse a una chica (con capacidades diferentes), que de tanta prisa tropezó y cayó en los matorrales -quien además se levantó, se sacudió y volvió a correr cuesta abajo, con el peligro inminente de otra caída-; la segunda, la gran emoción y orgullo de ver a mi primo dando una entrevista en un canal de TV neoyorkino, opinando sobre la muerte de OBL. Ver aquí.
Ya entrada la noche, dispuesto a redirigir la brújula, me quedé dormido con el recién llegado libro de Paulo Coelho, “A orillas del río Piedra me senté y lloré” en las manos (¡gracias Val!).
008. Jueves.
Es cingo-de-maio (me dijo un gringo en la mañana), y no hay gran fiesta aquí! Qué pasa!
El día no ha terminado y ya quiero dormirme. Colocar mi cuerpo en cómoda posición y ceder, cerrar los ojos y permitir que mis sueños recompongan la realidad, meciéndose encantados entre mis pensamientos, mis miedos, mis secretos y mis deseos. Dejarme llevar a donde ellos decidan, flotar, sumergirme, excavar, no importa cómo (no existe el cómo) y saborear la dulce sensación del cuerpo laxo, invisible, fundido con el ambiente, donde cada parte es también el todo.
Hace algunos años, hubiera escrito que deseaba quedarme así y no despertar jamás. Mantener ese estado ajeno y alejado (evadiendo, diría mi psicóloga de cabecera) de esta realidad que a fuerza de mantener la inconsistencia, por momentos me agota y me lleva al interior. Pero no. Ahora me gusta estar despierto, aprovechar estos ciclos de 24 horas alternando sueño y vigilia, para ver que se le puede sacar a esta vida que de puro hartazgo a veces se descuida, y me regala tiempos de verdadera y ancha felicidad.
Mañana va de nuevo, si.
007. Miércoles, May The Fourth.
“May the Fourth be with you” me dijeron al menos 5 amigos hoy en la mañana (o sea ayer, pero eso no lo voy a discutir de nuevo. A punto estuve de escribir a tiempo). Este Jedi-mensaje, ideal para hoy (es decir, ayer), resultó el presagio del día y todo fué pensar en el presente y el futuro y lo que se puede hacer para que no resulte tan grave. La Resonancia Schumann y la Pérdida del Magnetismo Terrestre, entre otras cosas, me hacen pensar que el caos se acerca, pero que no nos va a tocar. Rolando Vargas nos comparte muy claramente un par de acciones que podemos tomar para “librarla”, todos son conceptos que me vienen rondando por diferentes fuentes desde hace más de 10 años… hoy es hora de creer, y de actuar.
Aquí están:
“Formamos parte de una Unidad Divina Cósmica y la física cuántica lo ha demostrado.
El observador es parte del fenómeno. Si tomamos parte en el fenómeno y establecemos una relación con cuatro elementos que son : el agua, el fuego, la tierra y el aire, tenemos la oportunidad de crear una armonia con ellos y podremos pedirles su colaboración.
No importa que no sepamos cómo hacerlo, lo que importa es que estemos dispuestas/os a hacerlo. Veremos que una accion diferente la podemos efectuar en este mismo momento. Será nuesto accionar colectivo, lo que podria revertir el futuro.
Si se logra que una pequeña masa crítica de la población, realice una acción personal con estos elementos, se podría detener una catástrofe.
Una sola persona que realice esta acción positiva, tendría el poder de salvar a 15.000 personas. O sea, que si en el planeta hubiesen dos millones de personas actuando al unísono, el mundo cambiaría.
Muchos habrán escuchado del poder de la oración. Esta es una muestra de cómo un grupo de personas, actuando positivamente al unísono, pueden revertir una situación.
Tambien se entiende porque en cualquier partido deportivo del mundo, el equipo local tiene mayor posibilidad de ganar. Es lógico que los fans del local sean más numerosos, por lo tanto, es mayor el número de personas unidas simultáneamente por un mismo pensamiento.
Es de suma importante que nos desarrollemos personalmente para evolucionar espiritualmente y actuar en servicio de la humanidad.”
Gracias.
006. Martes de reflexión atrasada.
Aunque ya lo sabía, sigo recibiendo cátedra sobre el concepto del libre albedrío. Que cada cabeza es un mundo, que todo mundo es libre de hacer lo que quiera y que no es nada sano juzgar a los demás. Cada quién usa su tiempo en lo que decide que es mejor, cada quién se rasca (o no) cuando tiene comezón, cada uno llora por motivos diferentes. La idea de la vanidad, lo culto, lo popular, lo académico, lo profano, la basura y la riqueza depende siempre de la percepción propia, o de grupo; nunca abarca el total de la gente. Lo bueno, lo malo, la verdad… en realidad no existen como asunto absoluto, son solo maneras de ver, de pensar, de vivir.
Así, gracias Facebook por la respuesta en tiempo real. Gracias Kate y William por la oportuna lección.
Ahora sí, Lady Di puede estar muy orgullosa.
Ah, y mi pésame a la familia de Osama (aunque no les creo nada, quiero pertenecer al grupo de los “buenos”).
(nota: se recomienda leer esta entrada escuchando The Beatles: Live and Let Die y/o Let It Be.)
005. Lunes angosto.
Hay días planos. Hay días cuadrados. Hay días redondos, y rectangulares, y suaves, y rojos, y lentos, y grandes o chicos. Hoy fué un día angosto. Un día con mucha tensión que se fué soltando al pasar las horas. Me costó trabajo pasar a través de él. Me moví despacio y siempre metiendo la panza para no rozarle y rasgarme la piel con sus paredes de tirol planchado, de urgencias, de necesidades insatisfechas, de gritos insostenibles. Al principio me costó un poco de trabajo adaptarme, porque venía de una noche larga, ancha, mullida, suave. Por ahí de las once empecé a sentirme más cómodo, y ya para las dos de la tarde yo estaba tan angosto también, que podría haberme escurrido entre un segundo y otro y apenas lo hubieras notado. El resto del día lo dejé pasar sin oponer resistencia y todo fue más fácil.
Ahora son las diez de la noche. Terminó el angosto día, dando paso a la noche gorda y sabrosa, rosa y segura, tersa, inmóvil, que me recibe amorosa como siempre. Mi deber es, ahora, envolverme con ella para recibir el día de mañana, que seguro será cuadrado, o plano, o redondo, o rectangular…
004. Domingo, Día del Trabajo.
A mi mis timbres, ¡hoy es domingo! (¿objeciones?)
Y no se siente como fin de vacaciones. ¿Será eso una de las delicias de vivir en un sitio donde la gente “viene de vacaciones”? Supongo que sí. Tuvimos caminata alrededor de la presa, emulando sensaciones tipo mar caribe, luego caminata en el jardín principal, incluyendo elotes, churros y helado de crema de plátano(!!). Después al super, por que claro, aquí vivimos y necesitamos víveres. Y sin embargo sígueme cacheteando el concepto general de vivir y trabajar aquí. La arquitectura, la gente, el tránsito, el sabor a pueblo, el olor a artista y a vacacionista, contrastando con la conciencia de no tener que hacer “check out” ni tener límites de tiempo para visitar lo que sea. Ya no me tengo que regresar a ningún lugar para retomar la realidad diaria. Sigue pareciéndome increíble, y me mantiene admirado, emocionado y feliz.
No dudes, tú estás bien. Hoy es lunes. Escribí tarde. ¿Ya?
003. Sábado del niño.
Sí, otra vez escribiendo tarde. A ver si terminando las vacaciones me pongo al corriente.
Entonces, digamos que es sábado.
Los sábados calientes solo se pueden prestar para meterse al agua en cualquiera de sus alternativas. Lo malo es que la única posibilidad rentable era agarrarnos a cubetazos, y la verdad no me pareció muy atractiva. Así que disfrutamos el día del niño viendo las películas que le llegaron a Patricio, entre somnolientos y entretenidos. Avanzada la tarde, bañado y en bermudas (lo que se ha establecido como la vestimenta diaria en este caluroso lugar), me fuí a asisitir en un foto shoot relajado de nuestra próxima DJ indie de ojos llamativos, que por primera vez era fotografiada ella sola sin propósitos sociales. Dos fotógrafos, dos asistentes, tres acompañantes, algunas cervezas y un camión foráneo desmantelado como locación, así como un par de visitas de la policía “siempre atenta y vigilante” redondearon el evento, terminando justo a tiempo para lanzarme por mi nena y visitar la famosa exposición frustrada la noche de ayer.
Llegamos a la dirección correspondiente, y nada. Dimos la vuelta para encontrar la puerta abierta de la casa del artista. Tocamos el timbre y pasamos, sólo para caer en cuenta que acababamos de incluírnos-a-huevo en una cena informal (pero privada) de nuestros amigos artistas. Durante las siguientes dos horas, los anfitriones nos hicieron sentir cómodos, y hasta nos llevaron a la galería para mirar la obra, votar por nuestro favorito y beber un par de copas de vino. Salimos de ahí con un gran sabor de boca, la barriga llena de helado de chocolate, con otro par de gringos nuevos amigos, y con la consigna de regresar para probar una sesión de regresión a vidas pasadas y escribir un artículo sobre ello. ¡Super! Jajajaja…
(NDE: Resulta que nunca entendí cuando era la fiesta de clausura de la galería, y los datos en facebook no me ayudaron nada, gracias.)